
- ¿Cómo estas?, mientras veo ese nick tan sugerente de “Quiero tenerte así por horas, y horas” y estoy seguro que es para mi.
- No mejor que tu, niña. Le contesto rápidamente, se que tanto le gusta que la hagan sentir bella.
- Ya estás listo para mañana, recuerda que mañana va a ser totalmente diferente.
- ¿Ahora si vas a traer a tu amiga, la que tanto me gusta?
- ¿Y quieres que las dos nos bajemos? En tus sueños, déjate de pendejadas, mañana es día de fiesta.
- Tu y tus estúpidas fiestas, solo porque mañana va a cambiar de lugar, eso no la va a hacer diferente.
- Tú calla, ya verás. Oye me tengo que ir, besos, nos vemos.
- No mejor que tu, niña. Le contesto rápidamente, se que tanto le gusta que la hagan sentir bella.
- Ya estás listo para mañana, recuerda que mañana va a ser totalmente diferente.
- ¿Ahora si vas a traer a tu amiga, la que tanto me gusta?
- ¿Y quieres que las dos nos bajemos? En tus sueños, déjate de pendejadas, mañana es día de fiesta.
- Tu y tus estúpidas fiestas, solo porque mañana va a cambiar de lugar, eso no la va a hacer diferente.
- Tú calla, ya verás. Oye me tengo que ir, besos, nos vemos.
Ella se va, a veces pienso ¿como es que llegue a andar con alguien con la que tengo tan poco en común? Disfruta bailar, le gusta ser el centro de la fiesta, pero estando conmigo, desprecia a esa gente y hasta llega a odiar su música, tiene que ser bipolar, solo llevo dos meses con ella, yo se que todavía me falta tanto por comprender, aunque nunca lo lograre.
- Te escuché mirando.
- No es nada que no haya visto antes.
- Muy gracioso, allá esta la puerta, ciérrala por fuera, por favor.
- No me vas a agradecer que vine hasta acá, para buscarte.
- Lo haré, a su debido tiempo, como todo.
- Te espero en la sala, rubia.
Me regala un beso, a pesar de que la estoy abrazando mientras ella esta desnuda, solo pienso en besarla, y saber que es parte mía, salgo para que se pueda vestir, en eso empiezo a sentir como las cosas que he hecho anteriormente, me consumen. Vamos rubia, apúrate a salir no es algo en lo que quiera pensar ahora.
Sale, vestida a su manera, difícil de describir, pero trae falda, no hay cosa más placentera en una mujer que una falda, el pelo suelto y largo, solo ella me deja plasmado de igual manera que cuando esta desnuda, me alza la mano como diciendo hola, me abraza.
-¿Listo?
- No tanto como tu, pero haré como si no fuera un sacrificio
- Oka, mientras estés ahí
- He estado esperando todo el día para estar contigo, tú crees que voy a salir huyendo.
- Conozco a mi gente, mejor vámonos de una vez.
Salimos en el auto voy rápido, me desespera la gente lenta, y aquellas que creen que solo por tener las llaves de un auto ya saben conducir, nos vamos a quedar en los suburbios del norte de la ciudad, llegamos a este bosque encantado, con un guarro en la entrada.
Alcohol, música decente, gran cambio, bailando música indie, besándonos y platicando con todos y cada uno de los invitados, parece como si yo estuviera detrás de esto, le digo a Miros que me diga quien es el cabrón detrás de la fiesta, me lo señala, le digo que me espere. Tipo chaparro bigotón, me ve como si me conociera, me sonríe y me acerco a él.
- ¿Cómo estas Gabriel?
- Bien, divertido hasta eso, pero no me acuerdo de usted.
- No hay cuidado, yo tampoco me acordaría de mi
- Gracioso, pero usted trae otra agenda, vamos al grano.
- Quiero que veas que tan fácil fue contactarte, para algo especial que voy a requerir
- Usted hable, yo veré que puedo hacer.
- Nada de ver, empleado, ve quien te trajo aquí, ¿crees que es lo único que se de ti?
- ¿Qué vas a querer que haga?
Cierro todo, duermo, 4 horas, tengo que empezar a drogarme, dormir tan poco me va a hacer sicótico. Tengo 6 horas antes de pasar por Miroslava, baño, desayuno, vestirme y agarrar el cc para ir a comprar alcohol, odio el tequila, parece que es lo único que vendieran, llevo vodka, tinto y escocés.
Tomo Insurgentes de regreso, veo que hay en el cine, compro el periódico, paso por un 24 horas, por un café de maquina simplón, cuando decido que para que me hago pendejo, no voy a aguantar divagando por 4 horas más en el DF. Tomo mi rumbo a Coacalco, y espero que ojalá la encuentre cuando salga de bañarse.
Ding – Dong, así de cursi suena su timbre, y para mi buena suerte esta en la regadera, con la llave que me dio abro la puerta de su departamento, y me intento asomar para verla, me siento algo culpable por lo que intentaba hacer y mejor la espero en su recamara.
Ding – Dong, así de cursi suena su timbre, y para mi buena suerte esta en la regadera, con la llave que me dio abro la puerta de su departamento, y me intento asomar para verla, me siento algo culpable por lo que intentaba hacer y mejor la espero en su recamara.
- Te escuché mirando.
- No es nada que no haya visto antes.
- Muy gracioso, allá esta la puerta, ciérrala por fuera, por favor.
- No me vas a agradecer que vine hasta acá, para buscarte.
- Lo haré, a su debido tiempo, como todo.
- Te espero en la sala, rubia.
Me regala un beso, a pesar de que la estoy abrazando mientras ella esta desnuda, solo pienso en besarla, y saber que es parte mía, salgo para que se pueda vestir, en eso empiezo a sentir como las cosas que he hecho anteriormente, me consumen. Vamos rubia, apúrate a salir no es algo en lo que quiera pensar ahora.
Sale, vestida a su manera, difícil de describir, pero trae falda, no hay cosa más placentera en una mujer que una falda, el pelo suelto y largo, solo ella me deja plasmado de igual manera que cuando esta desnuda, me alza la mano como diciendo hola, me abraza.
-¿Listo?
- No tanto como tu, pero haré como si no fuera un sacrificio
- Oka, mientras estés ahí
- He estado esperando todo el día para estar contigo, tú crees que voy a salir huyendo.
- Conozco a mi gente, mejor vámonos de una vez.
Salimos en el auto voy rápido, me desespera la gente lenta, y aquellas que creen que solo por tener las llaves de un auto ya saben conducir, nos vamos a quedar en los suburbios del norte de la ciudad, llegamos a este bosque encantado, con un guarro en la entrada.
Alcohol, música decente, gran cambio, bailando música indie, besándonos y platicando con todos y cada uno de los invitados, parece como si yo estuviera detrás de esto, le digo a Miros que me diga quien es el cabrón detrás de la fiesta, me lo señala, le digo que me espere. Tipo chaparro bigotón, me ve como si me conociera, me sonríe y me acerco a él.
- ¿Cómo estas Gabriel?
- Bien, divertido hasta eso, pero no me acuerdo de usted.
- No hay cuidado, yo tampoco me acordaría de mi
- Gracioso, pero usted trae otra agenda, vamos al grano.
- Quiero que veas que tan fácil fue contactarte, para algo especial que voy a requerir
- Usted hable, yo veré que puedo hacer.
- Nada de ver, empleado, ve quien te trajo aquí, ¿crees que es lo único que se de ti?
- ¿Qué vas a querer que haga?
