
Difícil, siempre ha sido difícil dejar una relación atrás, la gente que se hace pendeja y dice “A mi no me causa ningún problema”, es que nunca empezaron, no tenían la ilusión de que algo pasara, aunque también muchas veces depende del nivel de confianza, de la compatibilidad (cosa más rara) o el nivel de dependencia que se llegue a dar.
Imagínate que después de estar acompañada por casi tres años por alguien que era tan como tú, o al menos intentaba seguirte el ritmo. Vio mi mayor temporada de cambio, nos buscábamos, nos veíamos diario, y sobrevivimos, pero después las cosas se tornan diferente, la noche tiene que caer y es mejor salir de algo mientras la comunicación no dependa de solo mentadas de madre y sexo aburrido.
Decidí dejarme caer, no quería establecer nada, ni quería perjudicar a otros por mis ganas de desquitarme, salía cada viernes a ver que encontraba, vacía por dentro, maquillaje corrido, ropa descuidada, me importaba una chingada como me vieran, regresaba a casa, ponía la música mas azotada, agarraba un Absolut y me daban las 5 de la mañana con lagrimas corriendo.
No me sentía mal por acabar, no me importaba eso, era el cambio de tiempos, de mares, ya no tenía con quien malgastar mis horas, el teléfono ya no sonaba, pero no podía demostrar que me sentía mal, salía a la escuela, y fingía demencia con todo lo que había pasado. “Cortamos porque ya no avanzábamos”, “Teníamos ya mucha diferencias” “Ya no teníamos tiempo”. Que me costaba admitir la verdad.
Dos meses de andar moviendo piezas para ver donde se jodio todo, oír el viento moverse y tirar hojas, me hizo pensar que yo no necesitaba esto, yo no lo quería, decidí salir, empezar de cero, me presentaban gente, y yo intentaba engañarme y querer plantarme la imagen de que cualquiera seria bueno para mi, pero no era posible no podía ser así.
Al no resultar nada de lo planeado, ni mi “nueva imagen” me encerré, otra vez casa-escuela-computadora-cama, el Internet empezaba a llenar mi tiempo, subía fotos, veía fotos, bajaba discos, platicaba en foros, era amiga de ciento y tantas personas, que en su vida me habían visto, formaba parte de algo, después hicimos fiestas, nos reunimos, salimos al cine, conciertos y hasta 20 personas que no se hubieran conocido en su vida, si no fuera por el Internet, durmieron juntas.
Ahora me parece más fácil conocer gente por el Internet que por persona. Pero ahora cuando veo a este garbanzo de a libra, que se aparece enfrente de mi, que lo veo en cada concierto que voy, que me gustan las playeras que trae, y que siempre esta solo.
Acércate, acércate. No, ¿para que? Acércate. No debo dejar ir esta oportunidad siento como si algo me soplara en la oreja, siento sudadas las manos, puedo oir mi sangre pasando, ¿por miedo? ¿Miedo a que? A la coincidencia tan grande que tengo enfrente de mi, o a que me rechacen, que de nada sirva armarse de valor y llegar con el. ¿Qué carajos hago?
Por fin me anime. Recargada en la barra, tomando Absolut, durante el encore de Yo La Tengo. Tal era mi curiosidad por saber quien era, que me olvide de lo tímida que llego a ser, que no acostumbro acercarme a alguien, olvídate de que sea un pedazo de carne, sin cerebro, esta era una persona que a mi parecer valía la pena para intentarlo.
Pendeja, pendeja, pendeja, como se me ocurre ir a hablarle durante el encore. Cuando me iba acercando sonó la batería, y vi como ese lindo trago era abandonado, mientras sentía, ¿De que sirvió tanto armarse de valor?
Me metí a la bola, no sabia que hacer, seguirlo o ya de plano, pensaba que de seguro lo volvería a ver otra vez, así comprobaría mi teoría de que si valdría la pena acercarme a el. (Como si no lo supiera ya, excusas para esconderme).
Viernes, platicar de cómo estuvo el concierto, a quien te encontraste, que canción te gusto más y si valió la pena ir. Me toco conseguir una grabación del concierto y empecé a pasarla todo el que quisiera, puse eso en mi nick, para que de repente, una amiga de la escuela me decía que si se lo podía pasar a ella porque un amigo de ella había ido y quería oírlo.
A todos nosotros nos meten la idea de no confiar en la suerte, de no pensar que controla nuestros destinos, pero en realidad es miedo, miedo a tener en mente que tanto de nuestra vida depende de la suerte, del destino. Pero a veces hay que agradecer a quien este allá arriba, por ponerlos las cosas en nuestras narices.
Curioso como fui a dar contigo, platicamos 4 horas por el Messenger sin parar, deje de hablar con mi mejor amiga con tal de ponerte atención, vives a 5 minutos de donde yo estudio, nos gustan las mismas películas y nos sentimos identificados con lo alienados que nos sentimos en nuestro hábitat común.
Por eso me gustaste, no me importo como te veías, eras diferente, creciste en lugares tan diferentes, pero aun así somos parecidos. Me arriesgare e intentare todo de nuevo, en ese aprecio te tengo, volveré a confiar, porque se que si alguien no ocultara nada, eres tu.

4 comments:
no nombre don pollo me cae de madre ke te hago otra imagen esa no me latio, pinches prisas
Dude, la vida futurista, la vida de los sensibles, de los que saben lo que es la vida y le tienen miedo a ella.
Buenas don rooster :)
keee oooonda!!! ahi te va el komentario de La MooNeR...
YA KIERO SABER KE PASA hechale ganas kon el Kapitulo V, esta chidito el kambio del Kap III al IV, uno kon un tono bn agresor y este komo sencillo y vale madres, sta bn chido
una vez mas lo lograste, na'mas apurate kon el ke sigue jajajaja
La MooNeR
Curioso cómo el destino funciona. Aunque a veces nada parece estar en su lugar, es bueno pensar que así es... porque tal vez, contrario a nuestra necedad... lo sea.
gracias por escribirlo. y sin querer, definir mi vida en estos últimos meses.
Muacks!"
es más común de lo que creemos.
Post a Comment